Informe global. Sigue la crisis del capitalismo mundial

Este 1 de Mayo no hubo mayores protestas obreras en EE UU, pero las hubo en grandísima medida por la discriminación y “gatillo fácil” contra la población pobre, especialmente la afro-americana.

La brecha social según el artista Pawel Kuczynski

La brecha social según el artista Pawel Kuczynski

Por Emilio Marín. 1 de Mayo: se vieron muchas protestas en el Primer Mundo. En el Día Internacional de los Trabajadores hubo muchas protestas en países europeos y, por otros motivos, en Estados Unidos. En Latinoamérica, en cambio, la movilización tuvo el sesgo de reivindicar logros, como en Cuba y Venezuela.

Casi todo el mundo sabe que el 1 de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores surgió tras la lucha de los obreros de Chicago, EE UU, por las 8 horas de trabajo. El reclamo en 1886 fue abortado con la represión policial y los juicios amañados que mandaron a la horca y la cárcel a los llamados Mártires de Chicago. Y a partir de 1989, cuando un congreso internacional socialista así lo decidió, se empezó a conmemorar esa jornada a nivel internacional (en 1890, cuando se la hizo efectiva por primera vez, se cumplió en sólo dos países latinoamericanos: Cuba y Argentina).

Lo que no se conoce tanto es que uno de los pocos países que no la reconocieron fue EE UU, que festeja el “Labor Day” el primer lunes de setiembre. Así mató dos pájaros de un tiro. Por un lado, contrabandeó que la jornada homenajea al trabajo, indeterminado y sin carácter clasista. El dueño de una gran fábrica también trabaja, claro que por aumentar su plusvalía, y con la concepción estadounidense, se igualaría en el festejo con un operario al que explota.
El otro “pájaro” muerto al poner la fecha en setiembre fue que la Casa Blanca pudo separar a la clase trabajadora estadounidense del contingente mundial. Esto fue acordado con la burocracia sindical del imperio, donde la ALF-CIO se plegó a aquella divisoria. El engrosamiento de la clase trabajadora en ese país con inmigrantes de mayor conciencia gremial y de origen latinoamericano y de otros países, viene logrando que el 1 de Mayo tenga alguna mayor significación en los últimos años.
Curiosa relación de ese último dato con el primer festejo de la fecha en la Argentina, donde también el grueso de los manifestantes era de origen extranjero. El diario “La Nación” se burlaba que los 4.000 asistentes a dicho acto en Buenos Aires habían dado discursos en cuatro idiomas. Tal circunstancia lo llevó al pasquín a pronosticar que ese movimiento obrero no tenía ningún futuro. Evidentemente pifió.

Protestas de otro tipo

Este 1 de Mayo no hubo mayores protestas obreras en EE UU, pero las hubo en grandísima medida por la discriminación y “gatillo fácil” contra la población pobre, especialmente la afro-americana.
Desde que en agosto del año pasado un policía blanco asesinó de 6 tiros a Michael Brown, un joven negro en Ferguson, Missouri, y el tirador blanco no fue juzgado, hubo protestas muy persistentes en ese estado y muchos otros. Los crímenes se fueron encadenando hasta los días previos al 1 de mayo,
En Baltimore, Maryland, seis policías arrestaron y asesinaron al joven negro Freddie Gray, de 25 años, lo que desencadenó protestas callejeras, al punto que la alcalde decretó el estado de sitio y toque de queda. A diferencia de lo ocurrido en Ferguson, la fiscal Marilyn Mosby sí formuló cargos de homicidio contra los uniformados.
Próximo al 1 de mayo hubo otras dos muertes similares. En un caso fue ultimado un joven hispano de 19 años, Héctor Morejón, por disparos de un policía de Long Beach, Los Angeles. El último ejemplo de disparos a gente desarmada se dio en Detroit, donde la policía mató a Terrance Kellom, de 20 años, argumentando que tenía un martillo en la mano. El padre de la víctima, presente en el lugar, desmintió esa versión y aseguró que su hijo estaba desarmado.
Aún las personas con cero conciencia política en EE UU deben preguntarse sobre la naturaleza criminal de un sistema político donde el presidente es un afro-americano y no obstante eso la represión policial sigue asesinando en forma tan sistemática a los jóvenes de ese color. La revista Time en su portada puso una foto de la represión contra esos muchachos negros y la comparó con la existente en 1968, cuando asesinaron a Martin Luther King. “¿Qué cambió y qué no?”, se preguntaba la publicación.
Esto podría indicar que cuando los gobiernos norteamericanos logran cooptar y dividir al movimiento obrero, vaciando las calles en el día de los trabajadores, se les insurrecciona la población negra, que en buena medida también es trabajadora y seguramente la peor paga, más explotada y víctima del desempleo.

En España casi todo mal

En la jornada que recuerda a los Mártires de Chicago hubo manifestaciones en Madrid y otras ciudades de España, convocadas por la Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras, encabezadas por sus respectivos secretarios generales, Cándido Pérez e Ignacio Fernández Toxo.

La consigna central fue “Así no salimos de la crisis”. En medio de banderas rojas y de otros colores, de socialistas y comunistas, había pancartas donde se leía “Hay dinero para Rato”, en crítica referencia al ex ministro de Economía y vicepresidente del gobierno del Partido Popular, brevemente detenido en abril, Rodrigo Rato.
El líder de UGT dijo que leves mejorías en aspectos de la economía tienen que ver con la coyuntura electoral, pues el 24 de mayo hay elecciones autonómicas y municipales, que desvelan a Mariano Rajoy.
Por su parte el referente de CC OO recordó que pese a la mejora de algunos datos económicos, “España tiene aún más de cinco millones de parados, empleos de baja calidad, más pobreza y desigualdad y salarios bajos, que además han perdido poder adquisitivo en los últimos años”.
Los gremios no han podido cerrar la negociación paritaria para los próximos dos años por diferencias en los salarios. Ellos claman por aumentos y la patronal monopolista de CEOE pide moderación, en un contrapunto de carácter casi universal en los países capitalistas. Héctor Méndez, de la UIA argentina, podría ser perfectamente directivo de CEOE.
Se nota el desprestigio del PP y las ansias del PSOE para no dejar que Podemos de Pablo Iglesias fracture ese bipartidismo. El nuevo líder del PSOEC, Pedro Sánchez, participó de las marchas en Valencia y recordó que 454 personas fallecieron el año pasado por la siniestralidad laboral. También denunció que “los tipos de contratación en el último año propician que 9 de cada 10 contratos sean temporales y tengan una duración media de 54 días, y uno de cada cuatro trabajadores tienen contratos que duran menos de una semana”.

Dos Estambul

Mientras en España había esas marchas de trabajadores y desocupados, en el otro rincón de la OTAN, Turquía, el gobierno reprimía a quienes querían manifestar en la céntrica plaza Taksim, de Estambul. Varios miles de activistas obreros quisieron llegar allí pero la policía lo impidió y detuvo a 150, según el Colegio de Abogados de esa ciudad turca.

Puede haber sido una victoria pírrica del presidente Recep Tayyip Erdogan, que en las semanas previas había sufrido una dura derrota política cuando el papa Francisco condenó el genocidio turco contra los armenios cometido cien años atrás.
Quiere decir que hay dos Estambul. La placentera y bella que muestra la serie televisiva “Las mil y una noches” con Onur y Sherazade. Y la represiva y antiobrera donde Erogan manda a 20.000 efectivos de la policía a golpear a los laburantes.

Otros aires aquí

En Latinoamérica soplaron otros aires, más favorables a la causa de los trabajadores en día mundial.

El punto más alto fue otra vez Cuba, con manifestaciones en La Habana y otras ciudades. En el acto en la capital se estima hubo más de 300.000 trabajadores, convocados por la consigna de “Unidos en la construcción del socialismo” y, a la par, para expresar solidaridad con Venezuela. El único orador fue el secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Ulises Guilarte, y en la primera fila estaban el presidente Raúl Castro y su invitado, el Nicolás Maduro.
El venezolano emprendió el regreso a Caracas, para participar de los actos donde anunció el incremento en un 30 por ciento del salario mínimo de los trabajadores y pensionados. Según la agencia Prensa Latina, “tal decisión eleva la cifra de 5.634 bolívares (894 dólares, al cambio oficial) a 7.324 bolívares (1.162 dólares)”. Esas mejoras procuran defender a la población laboriosa en medio de una feroz inflación y la guerra económica propiciada por la oposición derechista.
En Ecuador, Rafael Correa contó con el apoyo de una manifestación de 60.000 personas en Quito, superior a lo previsto, en aval a la Revolución Ciudadana.
En Bolivia, Evo Morales no pudo dar tanta importancia esta vez a la jornada obrera pues el MAS estaba disputando la segunda vuelta de elecciones: ganó en Beni y perdió en Tarija. Y él personalmente estaba atendiendo al reclamo marítimo contra Chile en la Corte de La Haya. Evo sigue gozando del apoyo mayoritario de la clase trabajadora, los campesinos y originarios, con los que conquistó su victoria de octubre de 2014, ganando otro mandato hasta 2020.
Con muchos problemas irresueltos, en esos países de la región hay un contraste con los gobiernos europeos. La agencia EFE publicaba el 23 de abril pasado la estadística española sobre desempleo, según el Instituto Nacional de Estadística. Allí se lee: “en España el número de desempleados ha bajado en 13.100 personas hasta alcanzar los 5.444.600, pese a lo cual la tasa de paro ha aumentado siete centésimas hasta el 23,78%, derivado del descenso de la población activa”.


La palabra de hoy

Crisis

Si alguien dice que un país está ‘en crisis’, no es necesariamente una mala noticia; una crisis puede ser el anuncio de cambios favorables y del fin de problemas y dificultades. El Diccionario atribuye a esta palabra el significado de un cambio brusco –para bien o para mal– en el curso de una enfermedad o de procesos físicos, históricos o espirituales. Crisis se aplica también a los momentos decisivos de situaciones graves o de repercusiones importantes. La prensa y la ciencia política han impuesto una nueva acepción de crisis –también recogida por los diccionarios– que hoy es la de uso más frecuente: ‘situación de dificultades económicas, caracterizada por inflación y escasez de mercaderías’. La palabra llegó a nosotros a partir del latín crisis, y ésta, del griego krisis. El vocablo griego se derivó del verbo krinein ‘separar’, ‘juzgar’, ‘decidir’. Este verbo también está en el origen de palabras como criticar y criterio, entre otras.

Esta definición ha sido extraída de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.

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