Los medios y el exilio del pensamiento crítico

El miedo es una de las emociones básicas abordada de manera sistemática por los medios de comunicación.

Medios, manipulación y desinformación

Medios, manipulación y desinformación

Por Miguel Santín. Los medios y el exilio del pensamiento crítico. Voluntario o forzado, el exilio es desarraigo y extrañeza, un estado similar al que logran los medios de comunicación mediante la manipulación de la subjetividad interviniendo en las emociones básicas, primarias o innatas, con la finalidad de exiliar al pensamiento crítico.

Para lograr ese objetivo necesitan vaciar de contenido las ideas preexistentes en las audiencias y por ello alteran las conductas personales. Lo hacen creando una realidad virtual que adquiere materialidad simbólica por estar ligada al consumismo. Sin que sus víctimas lo adviertan, fomentan el darwinismo entre las personas y legitiman las consecuencias de reemplazar la solidaridad y altruismo por la celebración del triunfo del más fuerte. Imponen una cultura que lleva al malthusianismo social para el cual la pobreza es un hecho natural e inevitable

Panegírico y diatriba

En marketing se lo denomina construcción de halo y consiste en exaltar las características positivas de un producto, persona o cualquier otro objeto de promoción apelado a las emociones. En el caso de Macri, por ejemplo, abundaron fotos con su hija menor, también con su mujer y con Margarita Barrientos y lo invistieron con la de un cultor de prácticas místicas incapaz de dañar a los demás.

La construcción de halo es complementaria de la creación del “Devil Halo” o Halo del diablo. Esta última utiliza los mismos procedimientos y se expone a la opinión pública sin ningún sustento real, como el invento del “síndrome de Hubris” hecho por Nelson Castro y las tapas de la revista Noticias. En definitiva es la vieja estrategia del panegírico de quien se quiere promocionar y la diatriba de quien se quiere destruir.

Si uno se detiene a releer desde este enfoque los titulares de Clarín, La Nación, o mira TN o escucha los editoriales de Radio Mitre puede observar con claridad la masiva utilización de la diatriba

Los discursos de Cambiemos enfatizan palabras claves: sinceramiento, pobreza cero, trabajo genuino, inversiones, confianza, alegría, liberación del cepo, emergencia energética, pacto social.

Producir miedo

El miedo es una de las emociones básicas abordada de manera sistemática por los medios de comunicación. Uno de los temas más reiterado durante el gobierno anterior fue el de la inseguridad, vale como ejemplo un titular de Clarín de hace un par años atrás que decía “Van más de cien crímenes en solamente tres meses”.

Las estadísticas del índice de criminalidad en Argentina dicen que se cometían 5,7 asesinatos cada cien mil habitantes por año, poco más que el índice de los Estados Unidos, o sea 2.394 asesinatos por año, 199 por mes, de donde se desprende que en tres meses lamentablemente ocurrían alrededor de 600 homicidios intencionales, o sea que si uno se atiene a la cifra dada por Clarín los índices de criminalidad habían bajado sustancialmente, pero huelga decir que la finalidad del titular era otra y si bien los índices eran altos con respecto a Chile y Uruguay, estaban entre los más bajos de Latinoamérica pero Clarín logró su objetivo a través del miedo instalando en la opinión pública “nos están matando a todos”. Mediante ese método van construyendo realidad en el sujeto y con ese procedimiento logran el exilio del pensamiento lindante con una extrañeza del yo muy cercana a la enajenación. Es a través del miedo que consiguen acumular energía psíquica colectiva y convertirla en ira.

Eufemismos y tergiversación de la palabra

Los discursos de Cambiemos enfatizan palabras claves: sinceramiento, pobreza cero, trabajo genuino, inversiones, confianza, alegría, liberación del cepo, emergencia energética, pacto social. Con ese procedimiento ocultan otras como tarifazo, endeudamiento, suspensión de paritarias, quita de conquistas sociales y transferencia de riqueza a sectores privilegiados, por ejemplo.

Con la suavización de las palabras logran el efecto contrario al que produce el miedo. Construyen una realidad virtual de esperanza.

Les resulta muy fácil mantener, desde la posición dominante que tienen, “el caso” Lázaro Báez y ocultar la gravedad de los Panamá Papers.

Información sesgada

Los medios desarrollaron el poder de ser adjudicatarios de los halos de verdad y del “diablo” al lograr que se los identifique como sujetos del saber, al decir de Lacan. En la realidad son instrumentos de dominación social que especulan de manera flagrante con el ocultamiento o la sustitución de los hechos por relatos según convenga a los intereses que defienden. Así lograron producir identificaciones como “yo no quiero ser como los negros que defiende Cristina, prefiero ser tener una cuenta off shore”.

Les resulta muy fácil mantener, desde la posición dominante que tienen, “el caso” Lázaro Báez y ocultar la gravedad de los Panamá Papers. Lo mismo siguen haciendo con las estafas cometidas contra el Correo, el contrabando de Sevel, los contratos con Calcaterra, Caputo, el abultado endeudamiento, la gestión como Jefe de Gobierno y tantas otras tropelías que, y esto es lo asombroso, son conocidas por casi toda la sociedad argentina. Para nuestra desgracia, la estrategia de ocultamiento y sustitución de hechos por relatos acomodados a los intereses que manejan al sistema de medios está siendo utilizada en connivencia con el sistema judicial en toda Latinoamérica.

Repetición constante y mentira

Al mejor estilo Goebbeliano se cumple eso de «miente, miente… que algo quedara». La opinión pública puede ser considerada como un magma de ideas y pensamientos surgiendocomo un emergente que después de ser reelaborado por los medios, con independencia de que sea verdadero o falso, se convierte en “algo real” reproducido por las redes sociales.

Ese emergente, esa columna del magma, es alimentada constantemente, con recursos económicos que los sectores poderosos destinan a los medios de comunicación y a los laboratorios de experimentos psicológicos de modificación de la conducta humana, provocando así el exilio forzado del pensamiento crítico y la reinstalación del Fin de la historia de Fukuyama.

Permanentemente fomentan la deconstrucción postmoderna del pensamiento y la instalación de realidades consumidas a través de la pantalla.

Quienes pensamos que otro mundo es posible, que una sociedad más justa puede ser soñada y realizada somos francos opositores al neoliberalismo. Por ello estamos obligados a la ardua tarea de aceptar el desafío de repatriar del exilio al pensamiento conculcado de nuestros hermanos convencidos por los Lanata, Morales Solá, Leuco y tantos otros.
La cárcel o muerte era la amenaza para el regreso del exilio. La amenaza de los medios es “no hay espacio para quien piense diferente”. Es su guerra cultural contra una sociedad inclusiva y democrática

Fuente: Trabajo y Economía 

Tags: , , , , , , , , , ,

Compartir:

GoogleRSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *